¿Porque volar?
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- Categoría: Club de Planeadores
- Publicado el Miércoles, 08 Junio 2011 22:38
- Escrito por marcos
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¿POR QUE VOLAR?
Soñar que estás volando es el símbolo de la libertad, este sueño ofrece buenos presagios. Son comunes a muchas personas, por lo general, simbolizan nuestra inspiración y el deseo de trascender de lo común.
Instintivamente usted conoce los objetivos en su vida y sabe cómo realizarlos. Sea el amor, un sitio en la vida, la fama o la fortuna, al volar pasara por encima de los obstáculos terrestres, encontrará la felicidad y conocerá lo que hasta ahora quizás alguna vez haya soñado.
El vuelo a vela, es como se le llama a la búsqueda deportiva de masas de aire ascendentes. El piloto de vuelo a vela tiene que ser capaz de leer el cielo, aproximándose a las zonas donde cree que puede haber ascendentes y evitando las descendentes. Si lo logra, se mantendrá en el aire durante horas.
No cabe la menor duda que para aprender a volar un planeador se necesita tiempo, pero eso no debe asustar a nadie; volar a vela es algo sencillo que no necesita de un don especial.
Podemos definir el vuelo a vela como volar dependiendo de las condiciones atmosféricas como único motor.
No son muchos los que han visto volar un velero y los más inquietos de los que lo han conseguido siempre nos preguntamos cómo debe sentirse el piloto allá arriba, flotando en el aire y dependiendo de sus conocimientos y habilidad para encontrar las corrientes que le permitan seguir volando.
El vuelo a vela es un deporte que muchos consideran de riesgo, e incluirlo en esta sección no es para darles la razón, ya que si bien es cierto que es más peligroso que otros más comunes, es el desconocimiento de la actividad lo que lo hace parecer arriesgado, y es que es uno de los deportes aéreos más seguros. Así que de nuevo me propongo salvarles de su miedo a lo desconocido o raro para introducirles un poco en este bello deporte y que así, cuando hablen de él , bien o mal lo hagan con una base, aunque sea teórica. Hoy el vuelo a vela ha dejado de ser una actividad extraña y arriesgada, siendo ya un deporte consolidado, accesible al público, con un mínimo de riesgo y sencillo de practicar, donde lo más importante, como en casi todo, es querer.
CÓMO SE VUELA
Fundamentalmente lo que hace un velero es caer respecto a la masa de aire circundante, de modo que si el aire sube nosotros podemos subir con él, despacio, pero no caemos con respecto al suelo. Aquí es donde influye la habilidad del piloto, ya que será él quien guíe el aparato para conseguir encontrar las corrientes que le ayuden a ganar altura para luego caer en busca de más corrientes. Así es como pueden mantenerse horas volando y alcanzar distancias de cientos de kilómetros. De este modo comprendemos que es fundamental la experiencia del piloto para mantenerse en el cielo más o menos tiempo, reconociendo las zonas que le permitan ascender, ya que su altura es su combustible, pero no debe pensarse que ha de nacerse con un talento especial para volar, ya que con una adecuada formación y unas cuantas horas de vuelo pueden obtenerse resultados mejores de los que pensamos.
Para comenzar el vuelo, el medio más común es el "remolque", generalmente es un avión (con motor) con un gancho en la cola que tirará del planeador hasta alcanzar una altura en la que se suelta para volar solo.
Para ganar altura debemos aprovechar las ascendentes, buscándolas donde se encuentren. Se denomina ascendente a una masa de aire que se eleva con respecto al aire circundante. Es por tanto necesario cómo y donde se crean las ascendentes para poder encontrarlas y valernos de ellas para seguir en el cielo.
Las ascendentes térmicas se producen al calentarse el aire en contacto con el suelo y subir por ser más ligero que el que le rodea, de este modo se forman columnas de aire ascendente que suelen ir coronadas por nubes denominadas cúmulos. Para subir en una de estas formaciones debe mantenerse el planeador dentro de la columna subiendo entonces en espiral. Pueden distinguirse estas ascendentes por las ya mencionadas nubes, por la orografía del terreno, por las nubes de polvo que levanta el viento, por la velocidad de ascensión de humos o por que son usadas por aves de todos tamaños, también influye la intuición y, cómo no, la suerte. En invierno las ascendentes térmicas escasean, así que debe usarse el denominado vuelo de ladera o vuelo ortográfico. El aire al incidir mas, o menos perpendicular sobre un accidentes geográfico, asciende, siendo un buen medio para ganar altura dejarse llevar por ellas, siempre que dispongamos de estos en las cercanías.
Fdo. Cristian Jensen - Instructor y Piloto Planeador


